Cardiología deportiva

La cardiología deportiva es la rama de la cardiología dedicada al estudio, prevención, diagnóstico y manejo de las enfermedades cardiovasculares en personas que practican actividad física y deporte, tanto aficionados como atletas de alto rendimiento. En el Institut Arquer promovemos el deporte y el ejercicio físico como herramienta de salud y prevención, desarrollando programas personalizados para mejorar la función cardíaca, favorecer la rehabilitación y reducir riesgos en pacientes con enfermedades cardiovasculares.

  • Garantizar la seguridad cardiovascular durante la práctica deportiva.
  • Detectar de forma precoz patologías cardíacas que puedan aumentar el riesgo de eventos graves, como la muerte súbita.
  • Optimizar el rendimiento deportivo de manera segura.
  • Orientar sobre la aptitud para el deporte y el regreso a la actividad tras una enfermedad cardíaca.
  • Deportistas, amateurs y profesionales
  • Niños y adolescentes que practican deporte
  • Personas con factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, colesterol alto, diabetes)
  • Pacientes con cardiopatías que desean hacer ejercicio

Personas que quieren iniciar una actividad física intensa

  1. Cardiopatías congénitas
    Son malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento. Pueden afectar las paredes, válvulas o vasos sanguíneos, alterando el flujo de sangre y, en algunos casos, limitando la capacidad de hacer deporte de manera segura.
  2. Miocardiopatía hipertrófica
    Es un engrosamiento anormal del músculo del corazón, especialmente del ventrículo izquierdo. Puede dificultar la salida de sangre y aumentar el riesgo de arritmias o muerte súbita, incluso en deportistas jóvenes.
  3. Arritmias
    Son alteraciones del ritmo cardíaco, que pueden hacer que el corazón lata demasiado rápido, demasiado lento o de forma irregular. Algunas son benignas, pero otras pueden ser peligrosas durante el ejercicio intenso.
  4. Hipertensión arterial en el deportista
    Se refiere a la presión arterial elevada que algunos atletas pueden presentar. Aunque el ejercicio generalmente ayuda a controlarla, una presión alta persistente puede aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares y limitar el rendimiento.
  5. Adaptaciones fisiológicas del “corazón de atleta”
    El corazón del deportista se adapta al entrenamiento aumentando ligeramente de tamaño y fuerza, con cambios en ritmo y grosor de las paredes. Estas modificaciones son normales y no indican enfermedad, pero es fundamental diferenciarlas de problemas como la miocardiopatía hipertrófica.
  6. Prevención de muerte súbita en el deporte
    Incluye estrategias como el reconocimiento de síntomas, evaluaciones médicas periódicas, control de factores de riesgo y educación sobre señales de alerta. Su objetivo es reducir el riesgo de eventos cardíacos graves durante la actividad física.

¿Qué es?
Es un estudio no invasivo que utiliza ultrasonido para observar en tiempo real las cavidades y cómo funcionan las válvulas del corazón. En el caso de los deportistas, se usa como prueba de screening (control preventivo) para detectar cualquier alteración cardíaca antes de practicar actividad física intensa.

¿Por qué se hace?
Sirve para asegurar que el corazón está en condiciones óptimas para el ejercicio y prevenir riesgos como malformaciones que podrían pasar desapercibidas.

¿Quién debería hacérselo?
Todo deportista —profesional o aficionado— que entrene con regularidad o participe en competencias al menos una vez en la vida. También es recomendable para quienes tienen antecedentes familiares de enfermedades cardíacas.

¿Cuándo realizarlo?
Idealmente antes de iniciar una temporada deportiva, comenzar un nuevo programa de entrenamiento o cuando el médico lo indique como parte de un chequeo preventivo.


Primera visita

Te escuchamos y analizamos el problema
Visita de larga duración para escuchar el relato del paciente, recopilar su historia clínica completa, valorar su biomecánica y revisar las pruebas que aporta. Según cada caso, puede incluir tanto la evaluación como el tratamiento inicial.


Evaluación

Evaluamos las posibles actuaciones
Tras analizar todas las pruebas y realizar una exploración meticulosa del paciente, se determina el diagnóstico causal con precisión. Es importante tratar la causa que ha provocado la lesión y no solo las consecuencias. Queremos un diagnóstico preciso antes de iniciar cualquier tratamiento.


Tratamiento

Actuamos con los tratamientos necesarios.
Se inicia un tratamiento orientado a eliminar tanto la causa original del problema como sus consecuencias. Se consensúa con el paciente el plan terapéutico más adecuado y eficaz según sus circunstancias personales.


Seguimiento

Seguimos pendientes de la evolución
Una vez finalizado el tratamiento, se establecen las medidas necesarias de seguimiento para evaluar la correcta evolución. También se indican las recomendaciones sobre qué debe hacer y qué debe evitar el paciente para prevenir posibles recaídas.